Óscar Domínguez

Pavos y acción de gracias

En Estados Unidos, el último jueves de noviembre millones de pavos pagan los platos rotos. El presidente de turno en USA, suele indultar un plumífero de estos, pero millones y millones de colegas suyos (de los pavos, no del presidente) van a dar al buche de los hermanos yankis. Extraña forma de dar gracias….

Tardío réquiem por el teletipo

Hace tiempos se convirtió en olvido ese ruido con noticias que era el teletipo. Cuando lo desaparecieron sentí que se había muerto un amigo, un cómplice. En noviembre siempre le mando azucenas, en diciembre, villancicos, en enero, cabañuelas, en octubre y abril aguaceros mil…
Si no me robé uno de esos armatostes cuando lo sacaron del aire no fue por falta de ganas. Lo pensé. Como se peca con las ganas, según el padre Astete, merezco el infierno. Es más, lo exijo. Me lo gané. Pero en su compañía. No admito reencarnaciones sin él.

Vallejolatría

En la revista del Instituto Colombiano de Educación de 1956 el niño Fernando Vallejo, hijo de Aníbal y Lía,  luce cara de haberse confesado y comulgado para la foto.
El estudiante de tercero elemental tiene cerca al fundador don Nicolás Gaviria quien se habría ido de bruces -como casi me voy yo- si hubiera sospechado que su pupilo escribiría autobiografías como La Puta de Babilonia, El Desbarrancadero, Escombros. Don Nicolás se habría tragado el cigarrillo Pielroja  con pipa y todo. Yo también.

El nonagenario menor

Colecciono amigos nonagenarios. Es mi truco para durar más. Tampoco demasiado. Siete marcan con el nueve adelante. Deberíamos sacarles cría.
De los siete, cinco son católicos, dos, ateos inofensivos. Cinco son paisas de toda la cayana, dos son aconductados santandereanos. Nada de darle en la jeta al prójimo.
El decano de esta población longeva es el cronista mayor Gonzalo Castellanos, de Málaga, Santander,  quien cumplirá 97 años en noviembre. Se dedica a leer y a tararear sinfonías de Mozart, Beethoven y amiguitos.

Croché ajedrecístico

Entre los ajedrecistas también hay especímenes raros. Uno de ellos es Niemann, el norteamericano que tiene alborotado el mundillo blanco y negro por haberle ganado supuestamente con trampas al campeonísimo Carlsen.
Según el maestro Leontxo García, cronista de El País, de Madrid,  el noruego no ha ofrecido pruebas contundentes del fraude. Ojalá se  despeje la incógnita y constatemos que estamos ante otro genio y no ante un embaucador.

El desencanto del día después

Cuando muere alguien del gajo de arriba, la familia se gasta parte de la herencia publicando en el periódico un obituario de este tenor: Ante la imposibilidad de hacerlo personalmente, la familia tal agradece las solidaridades recibidas … y blablabla.
Los que somos del gafo de abajo y recibimos felicitaciones por nuestro cumpleaños o por el día del padre,  decimos algo parecido  sin tener que pagar un peso. Así se vea venir  lo que los consumidores de tinto denominamos el desencanto del día después.

Pensando pensamientos

A veces conviene hacer un alto para atisbarnos por dentro. Es lo que intentaré en esta columna que empecé a escribir en marzo de 1988.
Jamás han faltado el pan y el vino en mi mesa. Tampoco me he retrasado en el arriendo. Se me siguen perdiendo las llaves pero sé para qué sirven. Hice la primaria completa.
Más que ese triunfador descrito en el párrafo anterior, soy un vividor. No le tengo bronca a la vida. Nos  respetamos los espacios como dicen los socialbacanos.
Como Mané Garrincha, filósofo y futbolista brasileño, “vivo la vida, la vida no me vive a mí”.

Vidas para lelos: Irma y Antonio (1)

En plena guerra mundial, la alemana Irmgard Frobenius, simplemente Irma, de familia protestante, le dio la vuelta a medio mundo en 81 días para encontrarse con su prometido Wolfang Guggenberger, Antonio, católico de amarrar en el dedo gordo.
Pronto se dieron cuenta de que el uno era la aspirina Bayer del otro. Ella tenía tiernos 20 años. Él le llevaba seis abriles.
Se conocieron en el parque Jardín Inglés de Munich en  junio de 1935. Cupido que poco saca vacaciones se encargó del resto. Los tortolitos jamás se separarían.

Columnas de Opinión

Hace 1 mes 1 semana

A manera de talismán, Kasparov llevaba la  misma almohada a todas partes. También se hacía acompañar de su complejo de Edipo, su madre.

Hace 1 mes 2 semanas

A partir del día siguiente nos toca decir con el pusilánime  Eneas Flores de Apodaca: “No salgo de debajo de la cama porque en esta casa mando yo”.
 

Hace 1 mes 3 semanas

A veces conviene hacer un alto para atisbarnos por dentro. Es lo que intentaré en esta columna que empecé a escribir en marzo de 1988.

Hace 2 meses

Dos matrimonios en tres días. Ahora sí, a lo que vinimos: Volver hijos tanto amor.

Hace 2 meses 1 semana

¿Qué hacer con tanto amor en circunstancias hostiles?, se preguntaron Irma y Antonio.

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