La agresión ocurrió cuando la funcionaria le exigió los documentos al motociclista.

Foto | Cortesía | LA PATRIA

La agresión ocurrió cuando la funcionaria le exigió los documentos al motociclista.

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Sin SOAT, sin tecnomecánica y sin licencia de conducción, además de tener las llantas lisas, sorprendió una agente de tránsito a un hombre de 19 años, que se transportaba en una moto el lunes en la tarde por la avenida Paralela con calle 49.

Al intentar imponerle un comparendo, el sujeto y su acompañante, una mujer de 25 años, agredieron a la funcionaria, quien quedó tendida en el piso. Además, intentaron robarle el celular, pero la Policía reaccionó y los detuvo, para que respondan por violencia contra servidor público.

Este es el sexto caso de agresión que se registra este año en Manizales y la constante entre los agresores es que son personas que no portan documentos al día o incumplen alguna norma, como sucedió con el conductor de un bus de Expreso Sideral que la semana pasada atacó a dos agentes que lo requirieron por usar el celular mientras manejaba.

En Manizales, por lo menos la mitad de los conductores de motos transita sin papeles, un motivo más para que los operativos sean más constantes, se eviten accidentes de tránsito y más víctimas, según expresa Cristian Mateo Loaiza, secretario de Movilidad.

“Son actores viales que no deberían estar circulando en espacios públicos y lo hacen contra la ley. Tenemos un abogado dedicado exclusivamente para el acompañamiento a los servidores públicos que son víctimas de la intolerancia y vamos con todo el peso de la ley, por un debido proceso y que sea la Fiscalía la que defina las acciones”, dijo Loaiza.

La cultura contra la norma

Según el psicólogo José Fernando Vélez Trejos, el problema viene de tiempo atrás, motivado por un Estado colombiano que invita directa o indirectamente a irrespetar las reglas y las normas. El ciudadano cree ahora que estas son para discutirlas y no acatarlas.

El experto aclara que la sociedad de ahora requiere que haya una reingeniería, pero existen unos mínimos de convivencia que no se cumplen, no son discutibles, pero se volvió paisaje que no se respete la autoridad.

¿Entonces qué hacer? Vélez considera que el ciudadano de hoy no es el mismo que el de hace un año y es necesario que los funcionarios se capaciten frente a personas que prefieren confrontar antes que acatar. Casos de políticos que acuden al “usted no sabe quién soy yo” son prácticas que deben erradicarse.

Cristian Mateo Loaiza añade que constantemente, los agentes reciben capacitación en cuanto al trato con el ciudadano, y se tiene por lema la disciplina, prudencia y cortesía, de modo que se exija el cumplimiento de las normas de tránsito de manera decente.

Si estos están fallando en ese trato, tal y como lo manifestaron ciudadanos en redes sociales, el secretario puntualizó que quien se sienta vulnerado puede acudir ante la Alcaldía y denunciar.

Llamado a cumplir

El incumplimiento de las normas de tránsito se convierte en un peligro tanto para los conductores como para otros actores viales. El secretario de Movilidad pidió contar con documentos al día y evitar maniobras peligrosas o mal parqueo para evitar sanciones y más dolores de cabeza.

Delito

Según el Código Penal, el que ejerza violencia contra servidor público, por razón de sus funciones o para obligarlo a ejecutar u omitir algún acto propio de su cargo o a realizar uno contrario a sus deberes oficiales, incurrirá en prisión de cuatro a ocho años. No es un delito querellable y se debe pagar con prisión.