La carne, según la queja, tiene más cebo que carne. Esto lo denunciaron en un colegio rural de Neira. Guayabas en mal estado, otra denuncia.

Fotos I Cortesía para LA PATRIA

La carne, según la queja, tiene más cebo que carne. Esto lo denunciaron en un colegio rural de Neira. Guayabas en mal estado, otra denuncia.

El restaurante escolar en colegios públicos de municipios de Caldas, diferentes de Manizales, abrió dos semanas después de que comenzó el calendario escolar. Las comunidades lo esperaban desde el primer día de clase (23 de enero).

En 15 días hábiles de servicio del Plan de Alimentación Escolar (PAE), el sindicato de Educadores Unidos de Caldas (Educal) sacó una lista de reportes que enviaron de instituciones educativas con algunas irregularidades.

Las quejas incluyen cosas como carne gorda, plátanos maduros para los frijoles. Además, la eliminación de refrigerios y de sopa.

Entre tanto, la Secretaría de Educación de Caldas aseguró, por medio de un boletín de prensa: "En Caldas se sigue fortaleciendo la prestación del servicio del Programa de Alimentación Escolar (PAE) y se atienden las solicitudes y reclamos de la comunidad, a pesar de que no se han recibido quejas de manera oficial".

En lista

Tomates, zanahorias, guayabas forman también parte de las denuncias recibidas por el sindicado desde centros educativos, sobre todo rurales, de Palestina, Marquetalia, Neira, Manzanares.

Algunas frases que acompañan con fotografías indican lo siguiente:

- "Entregan la carne congelada con más cebo que carne. Y, obviamente, el peso que relacionan no es el mismo que queda después de descongelarla y sacarle el cebo que evidentemente no sirve".

- "Se acercaron para verificar la carne que se puede usar y estarían faltando entre 3 y 4 kg. Por cada minuta. Dicen que la van a reponer".

-"Plátanos paludos y podridos. Que descaro, lo peor para los niños".

La secretaria de Educación añadió: "A los directivos docentes les hemos dicho en varias ocasiones y les insistimos en que si llegan alimentos con calidad no óptima, los devuelvan al operador, que está en la obligación de hacer la respectiva reposición”, explicó la secretaria.

La secretaria de Educación departamental, Diana María Cardona, explicó que estos ajustes se hacen mediante el protocolo de atención de quejas y reclamos, coordinado por los ingenieros de alimentos de cada zona.

“Se evidencian quejas o denuncias por redes sociales, no son oficiales, pero al enterarnos de cualquier situación anómala del programa, inmediatamente activamos el protocolo de atención de quejas y reclamos, en el que está un ingeniero de alimentos. Se llega a la institución con el operador y las personerías para atender las solicitudes”, dijo la funcionaria.

Concluye que Secretaría de Educación continúa con su labor de vigilar y velar por este proceso para que todo el complemento alimenticio que se les ofrece a nos niños y niñas de los establecimientos educativos de Caldas sea de la mejor calidad.

Una inconformidad con el PAE, en este comienzo de año, concluye:

"Terrible la corrupción tan tremenda que se está moviendo en el PAE. Y lo más doloroso es que son nuestros estudiantes los directamente perjudicados, que vergüenza".

Raciones

Diana María Cardona, secretaria de Educación de Caldas, explicó:

* "El Plan de Alimentación Escolar (PAE) es una estrategia de acceso y permanencia en el sistema educativo, pero los padres de familia y acudientes son los responsables directos de la alimentación de los estudiantes".

* "Las cantidades de alimentos del PAE se establecen según una medida patrón del Ministerio de Salud, y la Entidad Territorial Caldas adapta las minutas con la labor de una nutricionista".

* “Este es un programa muy sensible, siempre hemos dicho que el PAE es de todos y si entre todos lo cuidamos, podemos mejorar la prestación del servicio".

Dos datos

1. La Gobernación de Caldas otorgó el contrato para los complementos alimenticios hasta mayo. Eso significa que el suministro de 44.900 complementos de almuerzos y 10.900 raciones industrializadas serán para 81 días hábiles.

2. El contrato es por $21 mil 114 millones y quedó a cargo de la Unión Temporal Delipae, conformada por una empresa de Bogotá y una fundación para la niñez y la mujer de Valledupar (Cesar).

 

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