SES Hospital Universitario de Caldas

Foto | Cortesía | LA PATRIA

Las instituciones de salud ajustan sus planes de contingencia. La Sala de Expansión Urgencias del SES Hospital Universitario de Caldas.

LA PATRIA | MANIZALES

El cambio de nivel de actividad en el volcán Nevado del Ruiz, de amarilla a naranja, desde el pasado 31 de marzo, instó a las autoridades, instituciones y comunidad del área de influencia a prepararse ante una posible erupción del que se conoce como "el león dormido".

Carlos Humberto Orozco, secretario de Salud Pública de Manizales, está a la cabeza del trabajo de preparación que siguen las entidades de la ciudad; mientras laboran también en ello municipios como Chinchiná y Villamaría.

Su despacho, según el secretario, tiene responsabilidad en:

1. Atención prehospitalaria

"Nos corresponde un acompañamiento en búsqueda y rescate, haciendo presencia con el apoyo psicosocial; y activar o instalar el Área de Concentración de Víctimas (ACV), con unas especies de hospitales móviles, ubicados en los puntos de encuentro, donde se vayan a llevar los rescatados para la atención inicial. Manizales tendría dos puntos de ACV orientados por la Cruz Roja, cuatro orientados por la EPS Sura y uno más".

2. Salud mental

Se conoció que desde la Secretaría de Salud capacitaron a 43 funcionarios de la Alcaldía y de los institutos descentralizados, con perfil de psicología, trabajo social y desarrollo familiar, para apoyo de personas afectadas. También se preparó personal de la Policía Nacional.

3. En lo ambiental

"Estamos en la continua revisión de riesgos, inherentes al manejo de sustancias peligrosas. Tenemos la lupa en La Manuela, en empresas con productos químicos, esto para entender cómo actuar en caso de necesitarlo".

Orozco enfatizó que el agua hoy no está afectada y que se garantiza que es potable. Nuestras fuentes, insistió, no sufrirían el impacto directo de las avalanchas. Subrayó que Aguas de Manizales le hace seguimiento a su calidad. Añadió que con este líquido también se le podría ayudar a Villamaría.

"En lo ambiental, con los albergues temporales, se haría vigilancia en lo que corresponde a la calidad de agua, eliminación de excretas, manejo de desechos y tratamiento de alimentos, para garantizar su inocuidad".

4. Vigilancia epidemiológica

Para efectos de lo epidemiológico, el despacho de Orozco tendría qué ver con la búsqueda de enfermedades (presencia de brotes, contagio de virus, etc) o residuos como la ceniza (por lo que se podría usar el tapabocas y gafas en momentos), que puedan afectar a las comunidades. Esto se haría tanto en lo urbano como en lo rural, estén ligados o no con el volcán.

5. Atención hospitalaria

"El día de la declaración de alerta volcánica, también se declaró la alerta naranja hospitalaria; que equivale a preparar los 17 hospitales y clínicas de la ciudad, con 11 unidades de urgencia de baja y alta complejidad".

Los planes de emergencia buscan conseguir, según el secretario, un mínimo de tres días y un ideal de siete días de autonomía en ellos. En caso de que la ciudad se cierre, están en la capacidad de responder con insumos, con medicamentos, hemoderivados, con talento humano, etc, por una semana.

"Tenemos, en este momento, 1.537 camas en Manizales. Y lo que estamos promoviendo es un giro cama más rápido, para mantener un mínimo de 100 camas libres todos los días -en los distintos servicios- para lograr capacidad de respuesta. Se podría apoyar en la atención de pacientes de Villamaría, Chinchiná y Neira, si no se cierran las vías".

El epidemiólogo habló de expansión en camas, indicando fases para ello. Una primera con 61 espacios, luego 71 más (en el Hospital General San Isidro) y, una tercera, con 100 camas en los parqueaderos de los hospitales y clínicas. Eso sería progresivo.

A la espera

Representantes de los hospitales y clínicas de la ciudad y de municipios vecinos detallaron cómo se preparan ante la posible erupción del volcán:

Prestos al llamado en la emergencia

José Felipe Grajales, jefe de Operaciones Hospitalarias de la Clínica San Marcel:

"Se tienen contempladas unas áreas de expansión, nuestra capacidad instalada, la capacidad de autonomía y de función (agua, oxígeno, insumos médicos, etc.), en caso de una emergencia.

La capacidad instalada actual es de 34 camas de hospitalización, 16 camillas y ocho sillas reclinomáticas en Urgencias, cuatro quirófanos, una sala de procedimientos; más 12 Unidades de Cuidado Crítico.

La capacidad de expansión no la medimos en camas, sino de acuerdo con el plan de emergencias y al personal que se tenga disponible para atender a los pacientes que estén en esos espacios.

Podemos expandirnos en hospitalización a 19 camas más; en la Unidad de Cuidado Crítico, a 10 más: y en Urgencias pasaríamos a tener entre 10 y 15 camillas más, según la situación".

Con refuerzos en Palestina y Arauca

Carlos Alberto Piedrahíta, gerente del Hospital Departamental Universitario Santa Sofía:

"Trabajamos en aumentar la capacidad instalada, garantizando la posibilidad de que haya más camas. Nuestros especialistas están prestos a dicha contingencia. La zona de expansión que sirvió para atender a pacientes covid-19, constituida por 47 camas más, está lista para ser usada en el caso de un daño que se necesite.

Santa Sofía tiene también el manejo de lo que es el I nivel de Palestina, más Arauca, que hoy tienen una baja capacidad de hospitalización. Son 10 camas en la cabecera municipal y 10 en el corregimiento. Sería un refuerzo de 67 camas para atender la emergencia, con relación a la erupción".

Con voluntad y alternativas

Andrés Gallego, gerente de la Clínica Ospedale:

"Se contemplan como alternativas el área administrativa, el edificio contiguo, etc. Podríamos aumentar hasta en un 50% nuestra capacidad. Zonas como la Unidad de Cuidado Intensivo (UCI) y los quirófanos se incluyen en este listado.

En el área de mantenimiento tenemos tanques de reserva de agua, que nos supliría la necesidad de este recurso básico por unos días más. La alianza con Audifarma nos garantiza disponibilidad de medicamentos para tres semanas.

Tenemos elementos de protección para el personal y otros artículos que pueden serles útiles. Implementamos una cadena de llamado, con 38 colaboradores, que hacen parte de la brigada de emergencia, para activarla en cualquier urgencia.

Contamos con una red de instituciones aliadas, de las que podríamos suplir necesidades, en cuanto a personal y atención de pacientes, esto hacia la Clínica Los Rosales (Pereira), Clínica Central del Quindío (Armenia) y Clínica Nuestra Cali (Valle).

De suceder una calamidad, el personal que esté libre, está llamado a atender la proporción de pacientes que resulte. Eso desde áreas como la ortopedia, el cuidado intensivo, cirugía general, etc".

Concentrados para responder

Juan Felipe Valencia, director científico del SES Hospital Universitario de Caldas:

"Desde el mismo momento de la alerta, verificamos los insumos, eso para que las existencias de los mismos permitan tener una operación hospitalaria de una semana, al menos, en caso de que haya bloqueo de carreteras y de operación aérea.

Contamos con 1.200 personas en toda la institución y con 65 espacios para atención de urgencias, lo que incluye camillas y sillas. Podría darse una expansión de 18 en esa zona y de 11 en servicios satélites.

Se hizo la revisión del helipuerto, para que esté listo para soportar la llegada o salida de pacientes. También se revisaron las formas alternativas de comunicación, los tanques de abastecimiento de agua, la planta eléctrica, etc.

Desde Chinchiná, con papel crucial

Alejandra Soledad Marín, gerente del Hospital San Marcos de Chinchiná:

"Estamos en el área de riesgo y entre los hospitales priorizados para la atención de esta emergencia, por lo que activamos el comité para responder a las necesidades. Ya evaluamos el plan de contingencia. Posicionamos una zona de comando y un área de acopio para los elementos.

Gestionamos con proveedores la disponibilidad de los insumos medico-quirúrgicos, de hemoderivados (sangre y componentes), entre otras cosas, que podrían emplearse de manera masiva.

Definimos áreas de expansión por fuera de la institución para hacer un Triage o evaluación de los pacientes, para ubicarlos en áreas estratégicas.

Tenemos el acompañamiento del Comité de Atención del Riesgo Municipal y la Dirección Territorial de Salud. Estamos articulados con Bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja, entre otras.

Estamos preparándonos para ampliar el recurso humano y lo material. Tenemos habilitadas 41 camas, con una posibilidad de expansión a 89. Se tendrían 145, incluidas camillas".