Max Verstappen de Red Bull Racing celebra con su equipo.

Foto | EFE | LA PATRIA Max Verstappen de Red Bull Racing celebra con su equipo.

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El neerlandés Max Verstappen (Red Bull) reforzó aún más su ventaja al frente del Mundial de Fórmula Uno al ganar este domingo -por tercera vez seguida-, ante su entusiasta y enfervorizada afición, el alocado Gran Premio de los Países Bajos, marcado por la lluvia y que se disputó en el circuito de Zandvoort; donde el español Fernando Alonso (Aston Martin) acabó segundo y firmó su séptimo podio de la temporada, el 105 en la categoría reina.

Verstappen, de 25 años, logró su undécima victoria del año -la 46 en la F1- al ganar por delante del doble campeón mundial asturiano -que firmó, además, la vuelta rápida y confirmó su tercer puesto en la clasificación general- y del francés Pierre Gasly (Alpine). En una carrera que el otro español, Carlos Sainz (Ferrari), acabó en quinta posición: por detrás del mexicano Sergio Pérez (Red Bull), segundo en el campeonato y cuarto este domingo.

'Mad Max' volvió a brillar, pero en esta ocasión fue Alonso, con 42 el más veterano de la parrilla, el encargado de seleccionar la música en la fiesta organizada en casa del nuevo ídolo deportivo de los Países Bajos. Que ganó, en presencia de sus Reyes, Guillermo y Máxima, una carrera loca -interrumpida con bandera roja a falta de siete de las 72 vueltas previstas, debido a la fuerte lluvia-, en la que elevó a 13 el récord histórico de victorias seguidas de su escudería; e igualó otra plusmarca, la de triunfos consecutivos: los que había logrado hace diez años, asimismo con Red Bull, el cuádruple campeón mundial alemán Sebastian Vettel.

El súper-depredador neerlandés sigue batiendo récords con total irreverencia, a la par que nunca deja de mostrarle sus respetos al astro astur -posiblemente el más parecido a él, a su edad-, que este domingo completó otra de sus espectaculares actuaciones, con la que aumentó asimismo a 24 su nómina de vueltas rápidas en la categoría reina. Veintiún años después de la primera, que consiguió en Montreal (Canadá), en 2003, convirtiéndose en ese momento en el más joven de la historia en firmar un giro rápido en carrera; y seis temporadas después del anterior, que logró en Hungría, escenario del primero de sus 32 triunfos en la F1.

'Checo', que partía séptimo, tuvo a tiro el segundo puesto, pero la lluvia, primero; y una sanción de cinco segundos -por irregularidades en el 'pit lane'- después, evitaron que el bravo piloto tapatío subiese a un podio que festejó con rabia Gasly. Sainz también llegó a tener a tiro ese cajón, pero al final tuvo que dar por bueno un quinto puesto con el que rebasó, de golpe, a su compañero, el monegasco Charles Leclerc- retirado- y al inglés George Russell (Mercedes) -fuera de los puntos-, para recuperar el quinto puesto en la general.

El insaciable Verstappen, que sólo cedió por 23 milésimas la segunda sesión libre del viernes, ante el inglés Lando Norris (McLaren), séptimo este domingo; y por 26 la primera ronda de la calificación (Q1), ante el tailandés Alex Albon (Williams) -la gran sorpresa de la cronometrada y que arrancó cuarto antes de acabar octavo-, había firmado el sábado, de forma espectacular, su vigésima octava 'pole' en F1 -la novena del año- y partía primero. Acompañado en la fila de honor por Norris.

Alonso, quinto en parrilla, y Sainz integraban una tercera fila puramente española, por detrás de la que formaban Russell -que arrancaba tercero- y Albon. Con media docena de pilotos de seis equipos distintos copando las seis primeras plazas; y 'Checo' largando séptimo, desde la cuarta hilera y al lado del australiano Oscar Piastri (McLaren), noveno al final.

Toda la parrilla optó por salir con el neumático blando, salvo el séptuple campeón mundial inglés Lewis Hamilton (Mercedes) -eliminado en la Q2 y que salió decimotercero antes de acabar sexto- y el alemán Nico Hülkenberg -al igual que su compañero danés Kevin Magnussen, recién renovado con Haas-, que lo hicieron con el compuesto medio. En una pista muy abrasiva y en la que habitualmente el viento introduce arena de la playa contigua que baña el Mar del Norte.

Pero nada más darse la salida, comenzó a llover. Justo antes de que un magistral Alonso adelantase, por el interior de la tercera curva de la carrera y de una tacada, a Albon y a Russell. Y en el segundo de los 72 giros, cuando algunos -entre ellos Checo- ya habían parado, Fernando también rebasó, cantando bajo la lluvia, a Norris: para colocarse segundo.

Max y Fernando pararon en la siguiente vuelta, para instalar el intermedio, como el resto de los que entraron a garajes; pero Norris y Russell no lo hicieron; por lo que en la tercera vuelta, 'Checo' lideraba por delante de los dos ingleses. Lando hizo el 'pit stop' en la siguiente, pero Russell se mantuvo en pista; en una auténtica batalla estratégica.

Siguiendo con su lección de pilotaje, Alonso rebasó a Leclerc y recuperaba la quinta plaza en la séptima vuelta, cuando Verstappen -tras adelantar al chino Guanyu Zhou (Alfa Romeo)- ya era segundo, por detrás de 'Checo'; y Gasly rodaba cuarto.

Con el coche tocado, Leclerc tuvo que admitir esta vez dejar pasar, en la 9, a Carlos, que de esa forma recuperaba su sexta plaza inicial.

Fernando buscó el 'undercut' y paró -a instalar blando- en la undécima, al igual que Zhou, al que pasó nada más salir a pista. En unos primeros instantes frenéticos de paradas en boxes, cuando la pista comenzaba a secarse.

Verstappen paró un giro antes que 'Checo', en otro 'undercut' interno, y tomó el liderato; y en la vuelta 13, cuando las cosas parecían comenzar a ordenarse, Alonso era tercero, por detrás de los Red Bull; con Sainz quinto, por detrás de Gasly.

El estadounidense Loris Sargeant (Williams) se accidentó en la 16 y se decretó coche de seguridad, en una situación ventajosa para los dos españoles. El 'safety car' se fue seis vueltas después y, en la resalida, Verstappen se escapó rápidamente. Alonso y Sainz atacaron a 'Checo' y a Gasly -sancionado con cinco segundos por exceso de velocidad en el pit-lane-, pero los puestos no se alteraron.

Traspasado el ecuador del recorrido, en la 37, Verstappen comandaba con cinco segundos sobre 'Checo' y con casi diez respecto a Alonso. Y Sainz rodaba a dos segundos y medio de Gasly, por lo que, a pesar de rodar quinto, su puesto 'real' era el cuarto.

Carlos paró en la 42 e instaló de nuevo el blando, al tiempo que Ferrari decidía retirar a Leclerc, al que el talentoso piloto madrileño supera ahora en tres puntos (102-99) en la general.

'Checo' paró en la 46 -una antes que Gasly, que cumplió su sanción en la parada-; y en la 49, en una acción muy lenta -con problemas para cambiar la rueda delantera izquierda-, lo hizo Fernando, que entró en pista por detrás de Carlos; por lo que los dos españoles parecía que se jugarían el tercer puesto. Eso, antes del delirio final.

Alonso se lanzó a cuchillo y, poco después, en la 52, recuperó el tercer puesto, apuntando con claridad al que sería su séptimo podio de la temporada y que lograría después de mejorarlo un puesto.

El cielo se oscurecía y se anunciaba lluvia intensa para el desenlace de la carrera, por lo que el genial piloto asturiano, consciente de que todos iban a parar de nuevo, comenzó a apretar, marcando vueltas rápidas, que al final le valieron un punto extra. Suma 168 ahora; y está a 171 del líder, pero no sólo mantuvo a raya a Hamilton, sino que aumentó a doce la diferencia que le lleva al excéntrico y espectacular campeón de Stevenage, cuarto en el certamen.

El final se presumía de infarto. Y las previsiones se quedaron cortas, porque el desenlace fue aún más alocado.

Gasly le arrebató el cuarto puesto a Sainz, antes de que éste y 'Checo' parasen en la 61. No lo hicieron ni Verstappen, ni Alonso, que no penalizaron al entrar un giro más tarde, ya que regresaron a pista en la misma posición.

'Checo' se salió en la 63 y Alonso ascendió al segundo puesto, cuando la lluvia comenzaba a impedir seriamente la visibilidad.

Se decretó coche de seguridad virtual, que aprovechó 'Mad Max' para instalar neumático de lluvia extrema; justo antes de que se ondeara la bandera roja, cuando su colega mexicano había vuelto a parar. El campeón de Jalisco se llevó un buen susto, antes de que los jueces re-calculasen la posición en la que se reanudaría la prueba, que lo situaban de nuevo tercero, por detrás de su compañero y del genio astur; con Gasly en la cuarta plaza; y Carlos, en la quinta.

El entusiasta público local no dejó de celebrar su gran fiesta deportiva ni siquiera bajo la lluvia, con potente megafonía musical; y a las cinco y cuarto de la tarde (todos con el esta vez preceptivo neumático intermedio) se reanudó la carrera por detrás del coche de seguridad, con Hamilton -que había remontado- en el sexto puesto; y Norris, en el séptimo.

Fernando, que lo había hablado con el equipo durante la interrupción con bandera roja, atacó a Verstappen, en busca de la 33; pero al final se conformó con demostrar por enésima vez que no tiene absolutamente nada que demostrar. Es un auténtico genio y así se lo reconoció la muy ruidosa afición neerlandesa, que lo convirtió en el segundo piloto más vitoreado, por detrás del insaciable 'Mad Max'. Nuevo monarca absoluto de la F1, que traslada su trono a Monza, donde el próximo fin de semana se disputará el siguiente Gran Premio, el de Italia.

A 'Checo' se le escapó por poco su trigésimo cuarto podio. Fue sancionado con cinco segundos por irregularidades en el 'pit lane'. Pero, sin duda, festejará otro título: el de constructores; que nadie le quitará a Red Bull. 

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