Cerebro

Foto | Archivo | www.freepik.es / La atención médica oportuna de un paciente con un ACV puede hacer la diferencia para que tenga la menor cantidad de efectos posibles.

LA PATRIA | Manizales

Álvaro se llevó tremendo regaño de su médico tratante de la EPS, luego de contarle que semana y media atrás había tenido un susto, por cuenta de cierta dificultad a la hora de hablar.

"Una noche no podía pronunciar bien las palabras, llamé a Isabel Cristina (una hermana) y no me pude hacer entender. Me pesaba la lengua, sentía pesada la cara; pero de terco no quise ir al hospital. Me tomé un medicamento y todo pasó", le dijo el adulto mayor al especialista.

El llamado de atención lo hizo el experto, a sabiendas de otros condicionantes del paciente que lo acercaban a un Accidente Cerebrovascular (ACV). Era hipertenso, diabético y obeso. Estas alteraciones lo predisponen. Hoy está en tratamiento.

Fundamentación

John Alexander Conta López, médico cirujano egresado de la Universidad de Caldas, hoy internista y cardiólogo, explicó -para LA PATRIA- que es un ACV: "Es una obstrucción aguda de alguna arteria, de las que lleva la sangre hacia el cerebro. Hay neuronas allí muy sensibles a la falta de oxígeno, que luego de 3 o 4 minutos de tener la obstrucción, se empiezan a dañar".

Conta, coordinador del Departamento de Cardiología del Hospital Universitario San Rafael de Tunja (Boyacá), detalló que el cerebro depende del flujo de sangre y que la obstrucción de sus arterias se genera por trombos o coágulos; o por placas de grasa.

"Pueden haber derrames cerebrales o ACV de origen trombótico, que son coágulos que se han formado -por ejemplo- en el corazón y que migran y se desplazan, tapando una arteria del cerebro. Otros se dan por el desprendimiento de placas de grasa que se pueden haber formado en la aorta o en las arterias carótidas y que van hasta el cerebro", mencionó.

El profesional, docente en las universidades de Boyacá y de la Pedagógica y Tecnológica de Colombia, contestó:

- ¿Cuáles suelen ser los pacientes que se atienden por esta condición?

Esta es una enfermedad ligada a la edad. Entre más años tenemos, más probabilidades desarrollamos para esta condición. Sin embargo, hay factores de riesgo que predisponen a generarlo (al ACV). Las arritmias cardíacas, como la fibrilación auricular favorecen mucho la presencia de derrames cerebrales, pues se forman coágulos al interior del corazón, que migran hacía el cerebro.

También hay alteraciones del corazón que pueden favorecer estos derrames o trombos, como -por ejemplo- los pacientes con masas cardíacas, con enfermedades en las válvulas del corazón, con cardiopatías congénitas (comunicaciones interauriculares que no se hayan corregido en la infancia) o con la presencia de dispositivos dentro de este órgano.

Hay predisponentes para los fenómenos de grasa o de las placas arterioescleróticas que se desprenden: La diabetes, el sedentarismo, la hipertensión no controlada, la dislipidemia, el tabaquismo y la falta de ejercicio o actividad física de forma regular.

- ¿Por qué se dan casos de ACV en pacientes relativamente jóvenes?

Cuando se da un ACV en pacientes jóvenes, debemos entrar a buscar primero causas genéticas o hereditarias de trombofilias. O sea, si son pacientes que tienen una enfermedad que los predispone a la formación de trombos o coágulos, como por ejemplo, mutaciones de la proteína C, de la S, de la B 210, o la enfermedad de Von Willebrand (un trastorno de sangrado en el que la sangre no coagula adecuadamente), entre otras.

También hay que determinar si son pacientes con alteraciones estructurales en el corazón, que predispongan a la formación de coágulos. Por ejemplo: Si tiene alguna falla cardíaca, si tiene arritmias, etc.

- ¿Qué hacer para evitar un ACV?

Es triste que nosotros, como seres humanos, hasta que no tenemos un evento o un desenlace de una enfermedad, no veamos cómo podemos actuar desde nuestros hábitos para prevenir las enfermedades.

Si tenemos, como mínimo, 150 minutos a la semana de alguna actividad física regular; si nos mantenemos en un peso óptimo para nuestra talla y edad, eso va a ayudar a que estemos saludables.

En cambio si se fuma, si se ingiere mucho alcohol (ver recuadro De la dieta mediterránea), si se es muy sedentario y se comen productos con mucha azúcar y grasa, eso definitivamente afecta. Por eso hay que dejar esas prácticas nocivas y tener una alimentación basada en vegetales y frutas, con ácidos grasos, así la situación va a ser positiva. También impacta, para bien, técnicas como el yoga y el Taichí.

- ¡Controle sus enfermedades crónicas!

El mantener controladas las enfermedades de base que se tengan resulta ideal para evitar los ACV. Cuando se tiene diabetes mellitus, por ejemplo, es fundamental ir a los controles y tener una adherencia farmacológica que disminuya el riesgo. Hay que hacer todo lo que esté al alcance, dentro de lo no farmacológico, para salir bien de la situación. Ahí entran en juego la alimentación balanceada y la actividad física.

Les pasa igual a los hipertensos, que no solo tienen que acatar las medidas farmacológicas, tienen que seguir otras indicaciones para mantener su organismo de la mejor forma posible.

- De la actividad física...

Si ya se tuvo un evento cardiovascular mayor, como por ejemplo un ACV, la indicación pasa por tener una cita con un médico deportólogo o fisiatra, que tenga la experiencia en rehabilitación cardiovascular, para que prescriba qué se puede hacer en cuanto a actividad física.

Pero las personas que no han tenido un evento cardiovascular mayor y tienen factores de riesgo, lo que hay que ver es cuál es el deporte del agrado y, previo a ello, evaluar el estado osteoarticular, para evitar lesiones de rodilla, de cadera, etc.

- ¿Cuáles son los efectos de los ACV?

Eso es incierto. Podemos tener un ACV y no tener secuelas; o también pueden darse eventos extensos, grandes, con una área neurológica importante comprometida, quedando el paciente completamente discapacitado para el habla, la movilidad y para la independencia funcional.

Eso depende del área del daño y del tiempo transcurrido entre el suceso y la atención médica, lo que es fundamental para el pronóstico. Las intervenciones y los medicamentos pueden hacer la diferencia.

Conmemoración

Ayer se conmemoró el Día Mundial de la Prevención del Accidente Cerebrovascular (ACV), fecha que instituciones utilizan para promover hábitos de vida saludable, que les aminoren a las personas los riesgos frente a este fenómeno.

Con la covid-19

"La patología de la covid-19 es una enfermedad que aún, en el área cardiovascular, estamos conociendo. Ya hay hallazgos completamente claros de que el coronavirus aumenta la probabilidad de insuficiencia cardíaca, arritmias, como la fibrilación auricular, entre otras. Estas enfermedades son predisponentes, por sí mismas, a la presentación de un Accidente Cerebrovascular (ACV)", dijo el médico John Alexander Conta López.

En Colombia durante la emergencia sanitaria, según el especialista, aumentó del 3 al 7% la presentación de los ACV en los servicios de urgencias.

"Existe una clara relación entre la presencia de ACV y el fenómeno pandemia y postcovid-19. Eso es importante y se suma a la construcción de conocimiento", indicó el profesional.

De la dieta mediterránea

John Alexander Conta López subrayó que el consumo exagerado de alcohol favorece los Accidentes Cerebrovasculares (ACV) y otras condiciones que afectan el organismo. En cambio, "30 mililitros al día o una copa de vino tinto, lo que tiene que ver con la dieta mediterránea genera un efecto benéfico. Hay que saber cuál alcohol se toma para evitar desenlaces mayores (prevención de infartos, derrames, etc) que perjudiquen".

 

Signos de alarma

Las siguientes manifestaciones físicas deben llevar a una persona a urgencias, en la tarea de descartar un Accidente Cerebrovascular:

* Adormecimiento o disminución de la fuerza de alguna extremidad o de un lado del cuerpo.

* Asimetría facial al mirarse al espejo (labios u ojos caídos de un lado).

* Pérdida súbita de la conciencia.

* Episodios convulsivos de causa no identificada.

Doctor

Foto | Cortesía | LA PATRIA

"La actividad física o el deporte son fundamentales para todos los pacientes con riesgo cardiovascular, eso para disminuir desenlaces futuros": John Alexander Conta López.