Que su mente no se le vuele en clase

2010-03-17 00
Aunque el déficit de atención se evidencia desde la infancia, algunos llegan a la universidad con este problema. El trasnocho, las clases monótonas o los horarios también influyen en la concentración de los estudiantes. Lo importante es buscar ayuda. Foco. Noticia

Carlos Eduardo García

Manizales

 

por la u

Fotos/Darío Augusto Cardona/LA PATRIA

Dejar volar la mente puede ser relajante, pero en clase podría ser fatal para las notas. Aunque lo ideal es estar conectado con la cátedra que da un docente o mientras se estudia para un trabajo, algunos no solo no lo logran sino que parecen desesperados mientras lo intentan.

La pareja, un recuerdo, lo que hay pendiente para mañana, lo bien que va la telenovela o hasta una noticia se acumulan a veces en la mente de un estudiante, mientras está en el aula. Otros charlan con sus compañeros sin parar, aún en plena lección..

Este comportamiento puede representar un déficit de atención si es reiterativo e intenso. Aunque pueden hacerse algunas acciones personales para controlarlo, generalmente un problema así, amerita buscar ayuda profesional.

 

Viene de atrás

Según el psicólogo Juan Bernardo Zuluaga, algunos universitarios aún consumen Ritalina para poder mantenerse concentrados. “Hay otros chicos que no tuvieron tratamiento y llegan a la universidad con muchos problemas de falta de atención e hiperactividad. Estas personas hacen empresa muy fácil, pero la abandonanâ€, explica.

Zuluaga afirma que estas personas tienen problemas en funciones ejecutivas del cerebro como la planeación, organización, monitoreo de la conducta y autocontrol de emociones, por lo que sus relaciones y negocios son un caos, a menos de que al ser profesionales tengan una buena secretaria o una buena esposa que les organice sus asuntos.

 

Ayuda profesional

El psicólogo Juan Carlos Salazar manifiesta que el déficit de atención se puede tratar con diversos métodos e incluso con medicamentos, solo entre los 13 y los 15 años de edad. “En los universitarios esto ya es un trastorno de la concentración, un problema de adaptación al sistema académico y al medio socialâ€, agrega.

Por eso, cuando el problema es evidente se recomienda acudir a un especialista para identificar si hay trastorno y trabajar metodologías de estudio particulares. Según Salazar, las personas con déficit de atención piensan rápido y eso se debe potencializar y adaptarse.

 

Recomendaciones

“Uno puede ser hiperactivo toda la vida si lo sabe manejar. Si no, puede terminar consumiendo sustancias psicoactivas, tener inestabilidad con la pareja o sociopatíasâ€, advierte Salazar. Por eso, este psicólogo recomienda reconocer bien cuando el cerebro se dispersa y si es el caso, hacer un pare y relajar la mente.

También se puede realizar gimnasia mental con juegos de lógica, rompecabezas y hasta videojuegos. Al mismo tiempo, hay que tener el hábito de caminar, de buscar variedad en lecturas, programas de televisión y espacios.

Aunque para muchos desconcentrarse es cuestión de un día o de circunstancias especiales de la vida y es algo ocasional, otros que mantienen en las nubes y pensando a mil por hora sin control, deben tener cuidado. Un trastorno de la atención podría poner en riesgo sus estudios en la universidad.

 

No se confunda

El déficit de atención se puede confundir con un coeficiente intelectual alto, pues lo que tienen este último también se dispersan fácilmente pues lo que les enseñan va muy lento. También puede ser un caso de estrés atencional, que se da cuando las preocupaciones impiden que la mente se focalice en las labores académicas. Solo una evaluación neuropsicológica puede arrojar luces al respecto.*

*Fuente: psicólogo Juan Carlos Salazar.

 

Identifique un trastorno

Algunos de los síntomas del déficit de atención son:

- Pensar varias cosas al tiempo, constantemente.

- Empezar una actividad y pasar a otra sin terminar la primera.

- Costumbre de mover los pies demasiado al estar sentado o rascarse la cabeza compulsivamente.

- No soportar estar en la casa, en el aula o en espacios cerrados por tiempos prolongados.

- Mantener la televisión, el computador y el reproductor de música encendidos al mismo tiempo, generalmente.

- Cambios bruscos y constantes de temperamento.*

*Fuente: psicólogo Juan Carlos Salazar.

 

Información en la web

Para conocer más del tema puede visitar la página www.deficitdeatencion.org. Sin embargo, la orientación profesional es lo más recomendado.

 

¿Se concentran o no?

Algunos estudiantes de varias universidades de Manizales le contaron a LA PATRIA si generalmente tienen toda su atención en clases o si se desconcentran fácilmente.

 

Yayo Arbey Salcedo, Educación Física en la U. de Caldas

Me concentro normal, no del todo porque hay otros factores como el trasnocho que le quita a uno mucha atención. Hay otras cosas que lo influyen a uno como los docentes, que a veces no son dinámicos y son muy tradicionalistas.

 

Jorge Andrés Triana, Ingeniería Eléctrica en la U. Nacional

Generalmente me concentro. Igual hay horarios como el de las clases que se ven al mediodía en las que uno no piensa sino en almorzar. Lo óptimo es estudiar en la mañana y en la tarde, porque las materias de 6:00 p.m. son complicadas.

 

Camilo Andrés Arias, Ingeniería de Sistemas en la U. Autónoma

Ocasionalmente me desconcentro. Algunos salones están muy juntos y se mezclan los sonidos. También los trasnochos y las jornadas de estudio a deshoras hace difícil prestar atención en clase.

 

Laura Jimena Arias, Bacteriología en la U. Católica

Soy totalmente dispersa en clase. Sobre todo por el tipo de compañeros con los que ando y porque me gusta mucho conversar.

 

Laura Marcela Sanz, Derecho en la U. de Manizales

Considero que soy muy concentrada. Si me disperso es porque alguien más me habla en clase, pues ni los ruidos me molestan y tampoco me pasa después de trasnochar. Lo único es que esté enferma.




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