Obama - Clinton, lecci贸n por aprender

2010-03-21 00

La lecci贸n Clinton - Obama no es m谩s que la demostraci贸n de c贸mo la ferocidad de la campa帽a en el Partido Dem贸crata no dej贸 heridas insubsanables, sino que ahora ellos trabajan juntos como Gobierno por su pa铆s, pero adem谩s por el ideal pol铆tico de su partido en el que creen. La uni贸n empieza por casa.

No vamos a hablar de Estados Unidos, sino de Caldas. Por cuenta de una de nuestras reformas pol铆ticas los partidos parece que s铆 se fortalecieron, era lo que se quer铆a, aunque no falta el pero. Permitir el voto preferente gener贸 algo que era de esperarse: m谩s enfrentamientos internos entre los movimientos y no que la confrontaci贸n se diera con otros partidos, lo que se acrecienta por cuenta de las p茅simas estructuras que montan las colectividades.

Lo que les importa es que quien llegue traiga votos y no si de un momento a otro se convenci贸 de la plataforma ideol贸gica del movimiento. De manera ol铆mpica, las estructuras electorales se escudan en que de esta forma se garantizan los matices que representan unos y otros candidatos, pero la realidad rayana es que se trata de una nueva forma de operaci贸n avispa que no s贸lo ha dado pie a la incoherencia partidista, sino al transfuguismo sin secuelas.

Esta campa帽a pol铆tica que acaba de terminar lo demostr贸. El resultado final se vuelve una fragmentaci贸n de los movimientos y una puja por el poder. En este atavismo premoderno nuestro de seguir caudillos, nos preguntamos qui茅n es el jefe de la colectividad despu茅s de los votos. Ya se habla de que ser谩 muy dif铆cil poner de acuerdo a 脫scar Mauricio Lizcano y Jaime Alonso Zuluaga. Casi nadie apuesta a que este distanciamiento se pueda acortar para trabajar por una causa com煤n y por engrandecer la regi贸n y a su partido.

Si en la U llueve, por Salvaci贸n Nacional no escampa. Es as铆 como ya se ve que hasta concejales de ese movimiento en Manizales han tomado distancia de la administraci贸n de Juan Manuel Llano, pensando m谩s en castigar a Juana Carolina Londo帽o, considerada la candidata de la Administraci贸n y que no fue la preferida de los l铆deres de la colectividad, pero que se impuso por la fuerza de las urnas.

Esta historia del conservatismo va m谩s all谩, porque adem谩s de esa divisi贸n en el sierrismo, ahora son Partido Conservador y las discusiones las tienen que dar desde la entra帽a con la familia Yepes, al sellarse la desaparici贸n del movimiento que fundaron 脕lvaro G贸mez Hurtado y Carlos Lleras de la Fuente. Esto provoca la consecuente divisi贸n del Partido, y hay que considerar que al conservatismo tradicional le va a costas l谩grimas aceptar que su par tiene mucha m谩s fuerza electoral.

El Polo Democr谩tico Alternativo dej贸 marcadas las dos tendencias que hay en su seno en Caldas. El Polo no est谩 por extinguirse, la realidad es que la intenci贸n de voto de sus tarjetas anuladas muestra otra cosa y estuvieron muy cerca de poner un Representante a la C谩mara por la circunscripci贸n especial ind铆gena, pero tiene mucho por hacer la l铆nea dura del senador Robledo para acoger las nuevas tendencias del movimiento.

La votaci贸n final demostr贸 que del otrora masivo Partido Liberal queda muy poco. La falta de la figura de V铆ctor Ren谩n Barco hizo aguas en ese movimiento, acosado adem谩s por las investigaciones de parapol铆tica. Aunque salvaron un congresista, la unidad que se ve铆a venir no resiste otro envi贸n. All铆 se libr贸 la batalla como una verdadera guerra entre quienes quer铆an imponerse a las estructuras ya existentes.




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