La impronta de Bachelet

2010-03-21 00
Hoy, hombres y mujeres valoran los avances de g茅nero, concretos y simb贸licos, que ella impuls贸. NOTICIA

Daniela Estrada

Santiago

internacional

La Presidenta saliente chilena, Michelle Bachelet (d), saluda a la multitud frente al Palacio La Moneda en Santiago (Chile).

Cuando la m茅dica Michelle Bachelet fue elegida como gobernante de Chile en 2005, miles de mujeres hicieron suyo ese logro y festejaron en las calles portando imitaciones de la banda presidencial. Hoy, hombres y mujeres valoran los avances de g茅nero, concretos y simb贸licos, que ella impuls贸.

La primera mujer presidenta de este pa铆s sudamericano de 17 millones de habitantes termin贸 su gesti贸n el 11 de marzo con un hist贸rico 83 por ciento de popularidad, m谩s de lo conseguido por cualquiera de sus antecesores y con pocos antecedentes en el mundo. El 煤ltimo d铆a de su mandato la muchedumbre que la despidi贸 gritaba 鈥淏achelet, candidata a la presidencia en el 2014鈥.

El 11 de marzo, Bachelet, de la centroizquierdista Concertaci贸n de Partidos por la Democracia, en el poder desde el retorno a la democracia en 1990, cerr贸 un cap铆tulo de la historia pol铆tica de Chile al traspasar el mando a Sebasti谩n Pi帽era, electo por la derechista Coalici贸n por el Cambio.

Gracias a su gesti贸n, Chile es el pa铆s latinoamericano que m谩s logros mostr贸 en la reuni贸n de representantes de los gobiernos del mundo que se realiz贸 en Nueva York, con motivo de celebrar el D铆a Internacional de la Mujer, para analizar en la Comisi贸n de la Condici贸n Jur铆dica y Social de la Mujer la marcha de los compromisos adquiridos en Beijing hace 15 a帽os.

Participaci贸n femenina

En septiembre de 1995, se celebr贸 en la capital china la Conferencia Mundial sobre la Mujer, cuya Plataforma de Acci贸n estableci贸 12 prioridades, una de ellas la de promover la participaci贸n femenina en el poder pol铆tico y en la toma de decisiones.

Bachelet aparece como el modelo mundial de lo que ese poder en manos de una mujer puede significar para el adelanto de todas las dem谩s.

Los beneficios femeninos de la reforma al sistema previsional de 2008, como una pensi贸n b谩sica para las amas de casa pobres que nunca trabajaron y un bono por cada hijo nacido vivo, figuran entre los principales logros de su gesti贸n por la paridad de g茅nero.

Otro legado de esta jefa de Estado socialista, detenida y torturada en la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), es el Sistema de Protecci贸n Integral a la Primera Infancia, Chile Crece Contigo, que apoya a padres, madres, hijos e hijas desde la gestaci贸n hasta los cuatro a帽os de edad.

Tambi茅n se destaca la multiplicaci贸n de las salas cunas y los jardines infantiles gratuitos, que facilitan el ingreso femenino al mercado laboral, as铆 como la aprobaci贸n de la ley que elimina la brecha salarial entre hombres y mujeres y la que entrega beneficios laborales a las trabajadoras dom茅sticas.

"El gobierno de Bachelet constituy贸 un eslab贸n m谩s de los avances que los cuatro gobiernos de la Concertaci贸n han realizado en materia de equidad de g茅nero" en los 煤ltimos 20 a帽os, dijo a TerraViva la polit贸loga Mar铆a de los 脕ngeles Fern谩ndez, quien escribe un libro sobre el liderazgo de la mandataria.

Pero, pese a compartir m茅ritos, el aporte de Bachelet, de 59 a帽os, es crucial en diversos planos, apunt贸.

"En el simb贸lico, impact贸 los modelos de roles de ni帽os y ni帽as, puesto que su llegada a la Presidencia representa la ampliaci贸n del horizonte de posibilidades para las mujeres", analiz贸 Fern谩ndez, Directora Ejecutiva de la Fundaci贸n Chile 21.

Asimismo, "a trav茅s de su discurso, le dio estatus de pol铆tica de Estado a los temas de g茅nero, que por lo general en Am茅rica Latina no son pol铆ticas p煤blicas de categor铆a frente a las econ贸micas y de defensa", sostuvo.

Protege a las mujeres

"Mi deber es proteger a las mujeres de Chile", es una de las frases de Bachelet que m谩s recuerda Fern谩ndez.

Seg煤n la polit贸loga, la mandataria tambi茅n "visibiliz贸" a las mujeres a trav茅s del criterio paritario que aplic贸 en la conformaci贸n de su gabinete, el cual termin贸 con cerca de 45 por ciento de ministras, pese a los sucesivos cambios.

Su preocupaci贸n qued贸 en evidencia cuando fue Ministra de Salud y de Defensa durante el gobierno de Ricardo Lagos (2000-2006).

"En la cartera de Defensa, uno de sus temas preferidos fue la incorporaci贸n de las mujeres en las tareas de las tres ramas" castrenses, record贸.

Algunos pol铆ticos y polit贸logos han explicado su popularidad por su simpat铆a, espontaneidad y cercan铆a con la gente. Un dirigente de la oposici贸n derechista la tild贸 de "ama de casa simp谩tica" y el acad茅mico de la Universidad Diego Portales de Chile y de la estadounidense New York University, Patricio Navia, titul贸 en julio de 2009 una columna de opini贸n "La cari帽ocracia de Bachelet".

"El chileno es machista, y al principio la trataron mal por ser mujer y ahora toda la gente la aplaude" porque "se dieron cuenta de que es mujer muy preparada y lo hizo todo bien", dijo a TerraViva Nelson Carrizo, vendedor de flores de 57 a帽os.

Pilar Montoya, secretaria de 43 a帽os y cercana a la derecha, pens贸 que Bachelet ser铆a incapaz de superar los problemas que se le presentaron en un comienzo, por ser mujer. "Todo nos sorprendimos con el buen gobierno que hizo", dijo a TerraViva esta madre de dos hijos, quien se declar贸 "orgullosa" de la forma en que represent贸 al pa铆s en el extranjero.

Adem谩s de revertir el estrepitoso fracaso del plan de transporte capitalino, Transantiago, dise帽ado en la administraci贸n anterior, al inicio de su gobierno debi贸 aplacar hist贸ricas protestas estudiantiles y de otros sectores.

Cuando arreciaban las cr铆ticas por su supuesto d茅ficit de liderazgo, Bachelet se declar贸 v铆ctima de "feminicidio pol铆tico", una especie de asesinato de imagen p煤blica, en alusi贸n al delito que tipifica los cr铆menes contra las mujeres por raz贸n de g茅nero.

Con un estilo horizontal, la mandataria se caracteriz贸 por crear comisiones asesoras con representaci贸n de todos los sectores involucrados para agilizar la elaboraci贸n de sus pol铆ticas p煤blicas.

Tambi茅n se destac贸 por su ordenado manejo econ贸mico, que le permiti贸 ahorrar parte de los recursos obtenidos por el alto precio del cobre, principal producto de exportaci贸n chileno, y usarlos para entregar bonos monetarios a las familias m谩s pobres, cuando en 2009 se sintieron en el pa铆s los efectos de la crisis financiera mundial.

"Por primera vez, la gran aspiraci贸n que tuvieron los movimientos de mujeres en Chile, de ser parte de la agenda p煤blica, se logr贸 con la denominada agenda de g茅nero" del gobierno de Bachelet, dijo a TerraViva la ex ministra del Servicio Nacional de la Mujer, Carmen Andrade.

Para Andrade, la introducci贸n de esta variable transversal en todas las pol铆ticas p煤blicas no se explica s贸lo porque Bachelet sea mujer, sino porque es una "mujer comprometida con los temas de la igualdad social y de g茅nero".

La ex ministra destaca la capacidad de Bachelet para "transformar" los problemas concretos de las personas en "pol铆ticas p煤blicas, programas y acciones".

Las dos dudas

Pese a valorar positivamente su gesti贸n, el movimiento de mujeres ha planteado dos grandes deudas: la falta de una pol铆tica integral de prevenci贸n y atenci贸n de la violencia dom茅stica y sexual, y el pleno ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos.

Bachelet logr贸 garantizar la entrega gratuita de la p铆ldora anticonceptiva de emergencia a todas las mujeres que la soliciten en los servicios de salud, pero debido a las presiones conservadoras en su propia coalici贸n, nunca incluy贸 en su programa la despenalizaci贸n del aborto terap茅utico.

Chile es uno de los escasos pa铆ses en el mundo que criminaliza la interrupci贸n voluntaria del embarazo incluso cuando la vida de la madre corre peligro.

Otros aspectos pendientes son la ampliaci贸n de la participaci贸n pol铆tica de las mujeres y la redistribuci贸n del poder econ贸mico.

"Hoy por primera vez se cruz贸 la barrera del 40 por ciento de mujeres en el mercado de trabajo, pero las mujeres siguen concentradas en ciertos oficios, que son los peor remunerados, y casi no hay mujeres en los directorios de las empresas", reconoci贸 Andrade.




Test