Jugar, motor del aprendizaje

2010-09-02 00

 

Dos expertas de España y Suecia hablaron sobre la importancia del juego para el desarrollo de las personas. Juguetes no deben reemplazar la presencia de los padres. Interacción.

 

COLPRENSA|LA PATRIA|BOGOTÃ

 

manizales

Foto|Archivo|LA PATRIA

En Caldas varios municipios ya adoptaron el juego como pilar del aprendizaje y tienen su propia ludoteca, como la de Manzanares, que aparece en la imagen.

El juego cada día toma más fuerza en las aulas de clase, porque cientos de maestros han encontrado que es una herramienta útil para que los niños aprendan para la cotidianidad los conocimientos que adquieren en la escuela.

El juego como medio y fin para el aprendizaje de la vida es el lema que este año utilizó el III Encuentro Internacional de Ludotecas y Educación, en el cual la lúdica se convirtió en el punto de interés, teniendo en cuenta que es un medio para que los niños vivencien lo que aprenden mientras se relacionan con los otros y con su entorno.

Una de las invitadas al encuentro fue Mercedes Castaño, educadora con experiencias en ludotecas por más de 25 años en Cataluña, su nación de origen. Desde su experiencia con niños ha aprendido que el juego es una actividad para toda la vida, que influye en los valores de la persona y que debería estar presente en la edad adulta.

“El juego reúne todo: la parte motriz, cognitiva y afectiva; los seres humanos nacemos jugando y deberíamos morir jugando. No solo los niños necesitan jugar, los adultos necesitamos hacerlo para relacionarnos, para aprender uno del otroâ€, manifestó.

Para Castaño, la vivencia crea aprendizaje, por eso cuando la lúdica se incorpora en la enseñanza de áreas como las matemáticas los niños las asimilan mejor. De hecho, también se ha encontrado que el juego es una herramienta útil para ejercitar la memoria de personas con alzheimer, porque les ayuda mediante la práctica a recordar eventos de su pasado.

 

Para jugar no se necesitan juguetes

Muchos padres piensan que para la mejor forma de hacer felices a sus hijos es darles todo lo que pide. Entonces llenan sus cuartos con juguetes de todo tipo: desde el lego para los más pequeños, hasta los juegos de video para los que ingresan en su etapa de adolescencia.

Sin embargo, Margareta Ohma, psicóloga familiar procedente de Estocolmo ( Suecia), explica que muchos padres complacen con cientos de juguetes a sus hijos porque no tienen tiempo para compartir con ellos. Es allí donde el juguete se convierte en una manera para suplir la ausencia que deja una figura paterna.

Para la experta es importante que los niños jueguen con otros niños y que interactuén con su entorno, por eso, sostiene que para jugar no es necesario tener juguetes manufacturados como los que se comercializan en televisión, pero a los que no tienen acceso miles de menores de escasos recursos.

En eso coincide la ludotecaria Mercedes Castaño para quien “una cosa es el juego y otra el juguete; el juguete es una herramienta. De hecho puedo utilizar un palo que me invento que es una espada, o una botella que abro y me pongo en la cabeza y me imagino que es un cascoâ€.

Imitar situaciones es una de las estrategias que se vienen implementando en ludotecas de todo el mundo, espacios creados para que los niños se diviertan mientras aprenden en su tiempo libre. Castaño explica que por ejemplo, en la ludoteca donde trabaja en Cataluña los docentes orientan juegos donde se simula que los niños están en un restaurante y hacen de cuenta que comen verduras, y de esa forma se incentiva a los menores a seguir hábitos de vida saludable.

 

 

Integra a la sociedad

La importancia de los juegos en los que se imitan actividades diarias es que se les enseñan a los niños que para divertirse no necesitan dinero, y de paso los lleva a integrarse con otros menores de su edad, en actividades donde crean pactos y resuelven conflictos.

Por eso, para ambas expertas, Margareta Ohma y Mercedes Castaño, es fundamental incentivar desde el Estado la creación de ludotecas, o como en Estocolmo, lugares acondicionados con elementos didácticos donde padres e hijos pueden compartir y jugar mientras aprenden, en conjunto con otras personas, especialmente en contextos vulnerables.

Para la ludotecaria Castaño la creación de estos espacios ayudan a fortalecer las naciones, especialmente cuando existen conflictos armados o dictaduras, como la que azotó por 30 años a España durante el periodo de gobierno de Francisco Franco.

“Pusimos esa ludoteca por una necesidad de integrar a la sociedad, para que los niños conocieran una cosa diferente a la guerra y la violencia. En 27 años el entorno ha cambiado, no hay que trabajar solos, se debe trabajar con las escuelas, las alcaldía, los educadores sociales, en red, así realmente se incide en el cambioâ€, manifestó.

Aunque existen ludotecas públicas y privadas, para Castaño, estos espacios deben ser creados por iniciativa de los estados. “Debería ser un tema de gobierno, con la educación no se debe hacer negocio, porque de esta depende el cambio de un paísâ€.

 

 

Al Eje Cafetero lo representa un chinchinense

Mauricio Valencia, responsable de la Ludoteca Cafeteritos de Chinchiná, representa al Eje Cafetero en el el tercer Encuentro Internacional de Educación y Ludotecas, como lo publicó ayer LA PATRIA en la sección Regional.

El chinchinense de 26 años, licenciado en Educación Física, asumió su cargo como ludotecario a finales de 2008, y hoy aplica un programa llamado Aventura pirata. “Tiene dos ejes. Uno es que los niños se reconozcan como sujetos de derecho escuchando al otro, respetando, y participando de las actividades que hacen los demás. El otro es que cuiden el medio ambienteâ€, explicó desde Bogotá.

Cerca de 250 niños entre 5 y 12 años y divididos en seis grupos asisten quincenalmente a la ludoteca en el barrio La Nubia. El objetivo es que en cada sesión ellos vivan una historia diferente, y aprendan a solucionar problemas. “Si hay dos que pelean, por ejemplo, por un juguete, el ludotecario interviene, les pregunta si lo pueden aprovechar ambos e intenta reconciliarlosâ€.




Test