Goles y votos
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Mientras en Londres la selección de fútbol daba un gran paso a la clasificación del mundial de fútbol del año 2014 al empatar contra Nigeria, en Colombia, Juan Manuel Santos goleaba 5-0 en las urnas.
Este "mockuoso" escribidor confiesa que desde el primer boletÃn de la RegistradurÃa se asiló en los deliciosos viajes de Marco Polo, se metió un puré de aspirinas, repasó versos de Quevedo y Villegas.
Oyó música de Les Luthiers, no leyó los libros de José Obdulio Gaviria, rábula de la historia, y perdió en el primer nivel, el de los chambones, contra Materilerileró, su computadora de ajedrez Chesschallenger.
Felizmente, a Santos le quedaron faltando cinco centavos para el peso y deberá esperar la segunda vuelta.
¿Despistados insignes? Pues los encuestadores que anticiparon un voto-finish entre "másdelomismo" Santos, y Antanas, enemigo personal del "atajismo". No hubo tal: el ventrÃlocuo del "buen gobierno" arrasó sin piedad.
Los ilusos del Partido Verde que quedamos amarillos, azules, magenta, morados, en fin, de todos los colores del arco iris con la paliza, confiamos que se cumplirá la segunda parte de las previsiones de las encuestas.
Éstas anticipan un escuálido triunfo del matemático el 20 de junio. Para no perder la fe, la esperanza ni la caridad, digamos una frase de riguroso alivio: se perdió una batalla, no la guerra.
En Londres, los jugadores de la selección celebraron el empate frente a los leones africanos como si hubieran ganado el mundial que se jugará en Brasil dentro de cuatro años. Ya todo el mundo habla de que arrancó bien el "proceso" del Bolillo Gómez. Esa victoria es tan importante como resultar elegido alcalde de la Ciudad de Hierro. Pero bueno, de mentiras con rostro de verdad también se vive.
Copiándonos de la selección, los "mockousianos" celebramos la votación del domingo que ya no existe como si ya mangoneáramos en Palacio. Con Mockus y los tenores-ex alcalde a la cabeza - y Sergio Fajardo enmaletado-, dimos brinquitos y rezamos mantras propios de una misa dominical.
Mockus hizo hasta lo posible por inyectarnos una dosis personal de esperanza con la que trató de levantarnos el ánimo después de la erección, corrijo, de la elección, cuyos resultados nadie imaginaba.
Aquà pasó algo, tampoco mucho, es la traducción de la optimista lectura que le dio el profesor a los resultados electorales. (Ahora con el insólito "Toconmó", Todos contra Mockus, o sea, seguridad burocrática [crédito para Noemà SanÃn] por votos, el dulce se pone a mordiscos).
Con cara de retrato hablado, Noemà y Rafael Pardo lamentaron que las urnas los mandaran temprano a las duchas. Vargas Lleras y Petro celebraron como si hubieran ganado.
Entre los veeerdes, muy triunfalistas, se agotaron las existencias de valeriana, la legalÃsima yerba que ha ayudado al promotor del tsunami santista, el presidente Uribe, a gobernar dos perÃodos, fresco como una lechuga.
El camello que nos espera a los miembros de las apaleadas huestes verdes será invitar a desayunar, almorzar, alguiar, comer y tomar trago, todos los dÃas, a quienes no comulguen con ruedas de molino uribistas, es decir, santistas.
Sólo asà nos escaparemos de otros cuatro años de ajiaco de pollo, sin pollo. O sea, de uribismo, sin Uribe. Y claro, con uribito, el ex ministro Arias, el clon que mejoró el original.
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Comentarios
LOS COLOMBIANOS SOMOS TAN BUENOS QUE PARECEMOS BOBOS
Surgir como el Ave Fenix, una opción
Dificil