Final de partida

2010-08-02 00
opinion

Rudolf Hommes

Si Santos y Uribe llegan al 7 de agosto sin pelear y mantienen hasta entonces lo que

El Tiempo describe como una relaci贸n afectuosa va a ser porque no qued贸 m谩s tiempo. A Uribe no le han gustado varias decisiones de Santos y ha salido p煤blicamente a decirlo o a impedir que se hagan, casos en los cuales Santos ha procedido prudentemente y ha evitado un estrell贸n.

Los pol铆ticos de la coalici贸n de gobierno y los antiguos furibistas les quitan importancia a estos incidentes y dan explicaciones fant谩sticas. Cuando Uribe torpede贸 la iniciativa de Santos de acercarse a Ch谩vez, los l铆deres de la U no demoraron en propagar la versi贸n de que esta hab铆a sido una acci贸n concertada entre el presidente saliente y el entrante, para evitarle a Santos la molestia de poner sobre la mesa el delicado asunto de la presencia de guerrilleros colombianos en Venezuela.

Esto no parece ser exacto porque el gobierno de Venezuela no ha aceptado que hay guerrilleros en su territorio, nunca va a admitir que los acoge y menos que los protege y los alienta. Sin embargo, la intervenci贸n de Uribe no sali贸 tan mal porque lo 煤nico sensato que se puede hacer ahora es tender puentes desde ambos lados despu茅s de que se ha acabado el comercio entre los dos pa铆ses y Ch谩vez ha roto relaciones, Al otro d铆a de la embarazosa escena en la que rompi贸 con Colombia, en d煤o con Maradona, Ch谩vez ya le estaba aconsejando a la guerrilla colombiana que no siguiera pretendiendo acceder al poder por la v铆a armada.

Pero si esto ha tomado un camino que puede ser promisorio, no ha sido por la destreza diplom谩tica de Uribe y su equipo, o por la forma y oportunidad de lo que hicieron. Esto no quiere decir que el Presidente no ten铆a autoridad para llevarlo a cabo, o que deb铆a resignarse a que su sucesor se hubiera apresurado a cambiarle la pol铆tica sin que hubiera concluido su gobierno. Por eso guard贸 silencio Santos.

Tambi茅n call贸, aunque esta vez no ten铆a que hacerlo ni ten铆a Uribe la misma justificaci贸n, cuando el gobierno se interpuso y no dej贸 nombrar a Vargas Lleras en Defensa. El Vicepresidente Santos lo calific贸 de traidor, quiz谩s porque se opuso a la segunda reelecci贸n de Uribe. Pero Vargas ha salido ganando y puede posicionarse muy bien en la nueva fila india. Como ministro del Interior va a estar haciendo lo que le gusta y movi茅ndose en el congreso como pez grande en su pecera. Tiene un buen programa para Justicia y goza actualmente de prestigio en la opini贸n p煤blica que va a estar observ谩ndolo para ver si controla su gusto por la burocracia. Tiene madera para ser presidente y ahora debe demostrarlo.

Ya dio un paso importante, bien recibido, cuando declar贸 espont谩neamente no estar de acuerdo con el proyecto de ley para cambiar la forma como se elige al fiscal. Si ha sido inconveniente que el DAS dependa de la presidencia, que tal que la fiscal铆a fuera de esa 贸rbita. Hacer oposici贸n podr铆a ser muy peligroso.

Y Rodrigo Rivera acab贸 en Defensa, en el lugar equivocado. Probablemente va a tener a Uribe en la nuca, supervis谩ndolo y haci茅ndoles dif铆cil la vida a 茅l y al gobierno porque no quiere soltar el control. Eduardo Posada dec铆a en un art铆culo la semana pasada que en una democracia es esencial para la gobernabilidad que los perdedores acepten sus derrotas. En el caso colombiano actual esto no ha sido problema. Pero el que no ha aceptado que se retira es el presidente Uribe, y esto puede ser muy lesivo para la gobernabilidad.




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