El espermatozoide vino de lejos
Llora viendo volar dos alcatraces recién ennoviados. Mima su complejo de Edipo. Mamá Nijole todavÃa lo manda por leche a la tienda de la esquina.
El polÃglota Antanas Mockus es al único aspirante presidencial al que parte de la aldea global le conoce el trasero y el cachivache ese que sirve para hacer gente.
Emblemático girasol y lápiz en mano, hace planteamientos y campañas publicitarias para iniciados. Regular candidato, tiene la opción de ser buen presidente.
A su campamento llegó el matemático-ciclista Fajardo, ex alcalde de MedellÃn, cuya mujer es siquiatra. Doña Lucrecia podrá sicoanalizar dos pacientes con el mismo vale antes de mandarlos a trabajar, descansar, jugar, la humana trinidad que pretende imponer el consentido profesor de Facebook.
SerÃa capaz de meterse a la cárcel si algún lapsus suyo patea el código penal.
A lo Uribe, tiene teflón: la embarra y sus de-votos le perdonamos. Se contradice para crecer. La contradicción "deberÃa ser consagrada en la declaración de los derechos del hombre" (gracias, Baudelaire).
Como alcalde volvió mockusianamente coqueta Bogotá. Espera replicar la dosis con Colombia.
Enseña pendejadas como ser anarquistas respetando el semáforo, a la manera de JoaquÃn Sabina. Pide jalarle a la legalidad democrática, exige ver y no tocar el dinero ajeno, ahorrar agua, consentir al prójimo, vaciar el inodoro sólo cuando haya gallinazos sobre el tejado.
En la semántica mockusiana respetar la cebra es una forma de amar al vecino.
No se aculilla si tiene que anunciarles a sus electores más impuestos si gana.
Como reportero lo hizo tan bien que sus colegas, envidiosos, exigimos que lo echaran del puesto porque ganaba más. Y lo hacÃa mejor que nosotros.
¿Salto al vacÃo votar por él? Si entre todos no hemos sido capaces de acabar con Colombia, menos con Mockus al frente de la tienda.
Si pierde, muchos haremos transfuguismo y votaremos por su ex compañera de fórmula, la doctora NoemÃ.
El matemático Mockus no incurrirÃa en exabruptos contra la ética y la estética como poner voces uribistas hechizas a elogiar su menú programático. Como en la tramposa cuña de los creativos de Sancho Publicidad, por supuesto, con el beneplácito del dueto Santos-JJRendón.
No halaga al elector, prefiere asombrarlo. Busca el poder sin estresarse. Devuelve millonadas (4.500 millones de pesos) que ganó decentemente en elecciones para que con ese dinero se construya un colegio distrital.
Tampoco sus llaves, los ex alcaldes bogotanos Peñalosa y Lucho, aspiran al poder como sea. Fueron sorprendentemente generosos y le cedieron la acera a Fajardo cuyos huesos averiados se están soldando rápidamente. No importa que estos los haya dejado colgados de la brocha para lanzarse solitario. Los electores le dieron la espalda.
El hombre cuyos espermatozoides vinieron de la exótica Lituania, se encuentra con el Mono Jojoy y es capaz de invitarlo a tinto, si renuncia al plomo. Desde su óptica desea que los colombianos vuelvan a morir de pulmonÃa, no de plomonÃa. El rencor no figura en el diccionario de este gurú de la "utopÃa educativa".
Si bien luce perplejo ante la creciente ola verde que lo arropa, asegura que al paÃs le gusta que haya menos mano dura, que las cosas se hagan como mamando gallo.
Algunos lo graduaron de ateo. Falso positivo. Pedro Cardenal Rubiano, quien le conoce algunos de sus monótonos pecadillos, vÃa confesión, dio fe de su catolicismo.
Mockus no es de los creyentes sectarios, de amarrar en el dedo gordo, pero tiene a Dios por copartidario. Lo ve en un logaritmo, en una raÃz cuadrada. Hasta en la corrida de un catre. Ahora, si fuera ateo, para la democracia más vale ateo decente en mano, que mil creyentes bandidos gobernando.
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Comentarios
!ESPERMA.....QUE?!!!