La buena noticia es que todo ser humano, con práctica, puede convertirse en un ser iluminado.
En el interior hay semillas de plena consciencia, de amor, compasión y comprensión.
Que esas semillas crezcan y den buen fruto depende de tu decisión y tu dedicación.
Si das lo mejor de ti mismo, en comunión con Dios, tienes la capacidad de amarte y amar.
Despierta cada día agradecido y dispuesto a ser luz para otros e irradiar amor. 
Está despierto todo el día y, así, respiras, caminas, comes, trabajas y reposas de modo consciente. 
Amate y ama aquí y ahora y puedes vestirte, cocinar o hacer el amor siendo consciente.  
Sé un trabajador de la luz que con su ejemplo inspira a otros para vivir de modo consciente.

@gonzalogallog